lunes, 31 de diciembre de 2012
Trabajo sucio, trabajo basura
La muletilla de que la derecha permite a la izquierda imponer su modelo de sociedad porque no se siente cómoda en el debate de las ideas cojea por la línea argumental. La permisividad no se deriva de la incomodidad sino de la coincidencia. Si, por ejemplo, los gobiernos conservadores mantienen la ley del aborto no es tanto para evitar que se les eche encima la opinión pública como porque consideran una postura civilizada dejar al bebé sin posición fetal.
El mantenimiento de esta ley contra natura retrata al natural a la clase política dominante y revela de paso la complementariedad de los opuestos. No es nada nuevo, tradicionalmente, la izquierda teoriza sobre el progreso mal entendido y la derecha, mejor dotada para las cuentas, lo lleva cabo. La izquierda desarrolla las normas y la derecha las ejecuta. De lo que se deduce que ambas se necesitan porque ambas pretenden un modelo de ciudadano que, por carecer de valores, sea fácil de comprar.
Como en política las diferencias se combaten con reales decretos y aquí no se deroga nada cuando cambian los gobiernos es fácil deducir que, puesto que los dos dejan la casa sin barrer, en el reparto de papeles unos hacen el trabajo sucio y otros el trabajo basura. Lo que aclara el motivo por el que izquierda y derecha comparten el modo de acabar con la vida a través de la interrupción vitalicia del embarazo. En cuanto al matrimonio homosexual, la Iglesia es la única que en este asunto no se casa con nadie.
domingo, 30 de diciembre de 2012
Canción de cuna, tristeza de amor
De la interacción de la psicología y la tripita nace el tercer supuesto. Para evitar la depresión posparto las mujeres que abortan arguyen que, como no están preparadas, el niño es para ellas una potencial fuente de angustia con pañales. De modo que la neurosis en grado de tentativa, avalada por esos malos cirujanos de las ideas que son los psicólogos de las clínicas abortivas, les permite acabar alegremente con el feto.. Conclusión póstuma: en lugar de canción de cuna, tristeza de amor.
Por un defecto de forma, el aborto no está incluido en el negocio del crimen, pero en el fondo es parte de su estructura. Matar siempre ha sido rentable. Inmoral, pero rentable. A los facultativos que se lucran con la matanza les importa poco sustituir el juramento de Hipócrates por la promesa a la embarazada de un vida mejor a cambio de acabar con otra.
Lo peor es que lo hacen en el ámbito de una ley que permite que su tercera opción sea un coladero. Viene a ser como si en las oposiciones al MIR en la especialidad de salud mental los aspirantes pudieran escoger entre dos exámenes imposibles y uno tirado. Si escogen el primero deben describir el trauma infantil que motiva que hagan pucheros los que pasaron el año del hambre. Si el segundo, analizar la relación entre el baile de San Vito, el último tango en París y el que asó la manteca. En cambio, para superar el tercero les basta con decir lo primero que se les pase por la cabeza.
Por un defecto de forma, el aborto no está incluido en el negocio del crimen, pero en el fondo es parte de su estructura. Matar siempre ha sido rentable. Inmoral, pero rentable. A los facultativos que se lucran con la matanza les importa poco sustituir el juramento de Hipócrates por la promesa a la embarazada de un vida mejor a cambio de acabar con otra.
Lo peor es que lo hacen en el ámbito de una ley que permite que su tercera opción sea un coladero. Viene a ser como si en las oposiciones al MIR en la especialidad de salud mental los aspirantes pudieran escoger entre dos exámenes imposibles y uno tirado. Si escogen el primero deben describir el trauma infantil que motiva que hagan pucheros los que pasaron el año del hambre. Si el segundo, analizar la relación entre el baile de San Vito, el último tango en París y el que asó la manteca. En cambio, para superar el tercero les basta con decir lo primero que se les pase por la cabeza.
sábado, 29 de diciembre de 2012
Margen de error
El Carbono 14 de última generación atiende por sonda de anisotropia de microondas Wilkinson, que cifra la edad del universo en 13.770 millones de años, año luz arriba, año luz abajo. Además de llamar vieja a la tierra, los resultados del estudio realizado por este artilugio de la NASA avalan la teoría de la gran explosión como origen de nuestro pequeño mundo.
Los físicos relacionados con la datación recalcan que los datos sobre la formación del cosmos son ahora, tras el informe, 68.000 veces más precisos que antes de que enviaran a la sonda al paseo de las estrellas. Lo que significa que hasta hoy era una teoría 68.000 veces imprecisa. Dicho de otra manera: tal vez el Big Bang universal no pasó de traca de pueblo.
El porcentaje de error no es cosa de desdeñar en una ciencia que busca la exactitud. Hay que tener en cuenta que las encuestas de intención de voto se mueven en un margen del más menos 3%. A los sociólogos les va en ello el prestigio. Si se les permitiera todo, como a la NASA, tendrían la posibilidad de pronosticar sin problemas de credibilidad la victoria de Fuerza Nueva en la Cataluña profunda. O incluso la proclamación de la tercera república en Llanos del Caudillo.
Los físicos relacionados con la datación recalcan que los datos sobre la formación del cosmos son ahora, tras el informe, 68.000 veces más precisos que antes de que enviaran a la sonda al paseo de las estrellas. Lo que significa que hasta hoy era una teoría 68.000 veces imprecisa. Dicho de otra manera: tal vez el Big Bang universal no pasó de traca de pueblo.
El porcentaje de error no es cosa de desdeñar en una ciencia que busca la exactitud. Hay que tener en cuenta que las encuestas de intención de voto se mueven en un margen del más menos 3%. A los sociólogos les va en ello el prestigio. Si se les permitiera todo, como a la NASA, tendrían la posibilidad de pronosticar sin problemas de credibilidad la victoria de Fuerza Nueva en la Cataluña profunda. O incluso la proclamación de la tercera república en Llanos del Caudillo.
viernes, 28 de diciembre de 2012
Febrerillo loco, idus de marzo
Desde que Bruto se llevó de pinchos a César en Italia campan el febrerillo loco y los idus de marzo. El país sufre trastorno bipolar, como demuestra la cohabitación de la gran familia y la camorra, de Alberto Closas y Vito Corleone, de los buenos y los malos. Precisamente, uno de los mejores, Mario Monti, ha salvado parcialmente de la quema al país incendiado por Berlusconi, motivo por el que el periódico oficial de El Vaticano aplaude que el senador haya deshojado la margarita política por el pétalo del sí.
Hay que precisar que si la decisión de Monti de concurrir a las elecciones generales merece el elogio de L'Obsservatore romano es porque este diario incluye a don Mario en la zona noble de la actividad pública, donde tienen sillón vitalicio De Gaulle y Churchill y sofá perpetuo los padres fundadores del continente que unieron fuerzas para sacar adelante a sus respectivas madres patrias.
De aquella Europa en rodaje formaba parte Italia, que encabeza hoy el pelotón de los torpes en la de las dos velocidades. El freno a la economía explica el paso de Monti, cuyas virtudes personales aclaran a su vez el apoyo de El Vaticano, que no es una injerencia de la religión, sino del sentido común. Los que le atacan por meterse en política, son los primeros que también aconsejan. Su problema es que tienen la misma fiabilidad que los capitanes que le dijeron a Viriato que echara una cabezada.
Hay que precisar que si la decisión de Monti de concurrir a las elecciones generales merece el elogio de L'Obsservatore romano es porque este diario incluye a don Mario en la zona noble de la actividad pública, donde tienen sillón vitalicio De Gaulle y Churchill y sofá perpetuo los padres fundadores del continente que unieron fuerzas para sacar adelante a sus respectivas madres patrias.
De aquella Europa en rodaje formaba parte Italia, que encabeza hoy el pelotón de los torpes en la de las dos velocidades. El freno a la economía explica el paso de Monti, cuyas virtudes personales aclaran a su vez el apoyo de El Vaticano, que no es una injerencia de la religión, sino del sentido común. Los que le atacan por meterse en política, son los primeros que también aconsejan. Su problema es que tienen la misma fiabilidad que los capitanes que le dijeron a Viriato que echara una cabezada.
jueves, 27 de diciembre de 2012
El Opus y el Pupas
A muchos les gustaría que el Opus fuera el Pupas del catolicismo: Papá ¿por qué somos de la Obra? Pero, puesto que se mueve en puestos de liga de campeones, le cuadra más la etiqueta de merengue: al fin y al cabo Santamaría y Sanjosé jugaron en Chamartín. Por eso arrastra mala fama. El Atleti de Dios es la orden franciscana, que cae bien a casi todos los profanos en reclinatorio, mientras que la congregación fundada por San Josemaría carece de parroquia entre los que no van a misa.
Y de simpatías. De hecho, los laicistas la crucifican de continuo. Acaban de hacerlo en Zas, donde piden Gólgota para el cura, que lleva las órdenes del Opus, por su modo de impartir catequesis. Ya le pusieron fino cuando sugirió en su día cierto recato indumentario para acceder al templo. Resulta curioso que los que aceptan sin decir ni media la prohibición de entrar con calcetines blancos a las discotecas se quejen de que se les impida enseñar las ligas en el coro de la iglesia.
La doble vara aclara el motivo por el que llaman secta al Opus. La equiparan a la Moon para otorgar a los numerarios rango de hijos de la luna. De lunáticos. Habrá incluso quienes confíen en que cualquier día de estos, a imitación de los súbditos de la orden del templo solar, se suiciden en grupo al grito de hereje el último. Ni que decir tiene que al laicismo le encantaría que se produjera de esta manera el eclipse de Dios.
Sus ganas. El Opus está fuerte. Como el resto de órdenes. Las vilipendiadas y las que tienen hoy mejor prensa, como los jesuitas, que ya pasaron lo suyo cuando Mendizábal ofició de Banesto el año del desahucio. O como los benedictinos, que, a pesar de Umberto Ecco, no salen tan mal parados en los papeles, si bien un poco peor que los seguidores de San Francisco, a los que la progresía confiere el título de teólogos de la liberación, de curas rojos, salvoconducto del que carece el Opus, al que llaman congregación de clase alta. En cualquier caso, en mayor o menor medida, ninguna se salva del prejuicio económico porque cualquier ateo que se precie considera que todo lo que huele a sacristía huele también a dinero. Para esta gente ni siquiera los carmelitas están descalzos.
Y de simpatías. De hecho, los laicistas la crucifican de continuo. Acaban de hacerlo en Zas, donde piden Gólgota para el cura, que lleva las órdenes del Opus, por su modo de impartir catequesis. Ya le pusieron fino cuando sugirió en su día cierto recato indumentario para acceder al templo. Resulta curioso que los que aceptan sin decir ni media la prohibición de entrar con calcetines blancos a las discotecas se quejen de que se les impida enseñar las ligas en el coro de la iglesia.
La doble vara aclara el motivo por el que llaman secta al Opus. La equiparan a la Moon para otorgar a los numerarios rango de hijos de la luna. De lunáticos. Habrá incluso quienes confíen en que cualquier día de estos, a imitación de los súbditos de la orden del templo solar, se suiciden en grupo al grito de hereje el último. Ni que decir tiene que al laicismo le encantaría que se produjera de esta manera el eclipse de Dios.
Sus ganas. El Opus está fuerte. Como el resto de órdenes. Las vilipendiadas y las que tienen hoy mejor prensa, como los jesuitas, que ya pasaron lo suyo cuando Mendizábal ofició de Banesto el año del desahucio. O como los benedictinos, que, a pesar de Umberto Ecco, no salen tan mal parados en los papeles, si bien un poco peor que los seguidores de San Francisco, a los que la progresía confiere el título de teólogos de la liberación, de curas rojos, salvoconducto del que carece el Opus, al que llaman congregación de clase alta. En cualquier caso, en mayor o menor medida, ninguna se salva del prejuicio económico porque cualquier ateo que se precie considera que todo lo que huele a sacristía huele también a dinero. Para esta gente ni siquiera los carmelitas están descalzos.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
El dedo en la llaga
La tradición cristiana de poner el dedo en la llaga no arranca de Santo Tomás. Más que nada porque lo suyo fue escepticismo en vez de diagnóstico. Quien marcó tendencia fue su maestro. Desde que Jesús catalogó a los fariseos como hipócritas cum laude la Iglesia no ha dejado de llamar al pan, hostia bendita, y al vino, sangre de Cristo, aunque hay quien lo defina de peleón al atribuirle al clero ganas de bronca.
No es eso. Si la Iglesia no calla es porque se sustenta en la Palabra, de la que ha hecho uso Benedicto XVI en su discurso de Nochebuena para criticar la situación de países inhóspitos del planeta. En primer lugar del escalafón sitúa a Siria, donde por el modo en que caen los inocentes parece que se disputan el poder Herodes y Hitler. Y donde no se avecinan buenos tiempos para los neutrales, que huyen al país de los cedros para evitar acabar en el árbol del ahorcado.
El Papa también ha aludido a Egipto. Lógico. No hay que ser José para interpretar que el sueño americano de los cristianos, que hasta ahora progresaban adecuadamente, acabará en pesadilla cuando los hermanos musulmanes ordenen fratricidio general. En cuanto a China, el Sumo Pontífice ha pedido al gobierno que deje al Espíritu Santo volar por su cuenta, toda vez que intenta sustituir a la religión legítima con falsificaciones marca de la casa. La iglesia católica nacional es a la vaticana los que los aforismos a los versículos. Habrá que explicar a Pekín que el taichi no tiene nada que ver con los ejercicios espirituales.
No es eso. Si la Iglesia no calla es porque se sustenta en la Palabra, de la que ha hecho uso Benedicto XVI en su discurso de Nochebuena para criticar la situación de países inhóspitos del planeta. En primer lugar del escalafón sitúa a Siria, donde por el modo en que caen los inocentes parece que se disputan el poder Herodes y Hitler. Y donde no se avecinan buenos tiempos para los neutrales, que huyen al país de los cedros para evitar acabar en el árbol del ahorcado.
El Papa también ha aludido a Egipto. Lógico. No hay que ser José para interpretar que el sueño americano de los cristianos, que hasta ahora progresaban adecuadamente, acabará en pesadilla cuando los hermanos musulmanes ordenen fratricidio general. En cuanto a China, el Sumo Pontífice ha pedido al gobierno que deje al Espíritu Santo volar por su cuenta, toda vez que intenta sustituir a la religión legítima con falsificaciones marca de la casa. La iglesia católica nacional es a la vaticana los que los aforismos a los versículos. Habrá que explicar a Pekín que el taichi no tiene nada que ver con los ejercicios espirituales.
martes, 25 de diciembre de 2012
Lope y el cromosoma
Lope de Vega preguntó a Jesús al consonante modo la causa por la que pasaba las noches del invierno a oscuras a las puertas de su alma escarchada. Al fénix le sorprendía el interés del resucitado por contar con la amistad de alguien tan fieramente humano como él. De modo que incluyó en su poema soliloquio una pregunta nada retórica con acuse de recibo: ¿Qué tengo yo? Es fácil deducir la respuesta: El mismo cromosoma, el mismo Padre.
El gran dramaturgo, capaz de convertir en horas veinticuatro una buena idea en un éxito de taquilla, un entremés en un primer plato, necesitó más de un día para entender el nudo del asunto: lo que el cielo quería de él era un corazón abierto a Dios.
Lo que demuestra que el Creador no cierra el paso a ninguno de sus hijos, si bien es preceptivo que, como Lope, quieran seguir el camino. Lo ha dicho el Papa: si no lo deseamos, no lo tendremos. Si no lo esperamos, no llegará. Si no lo buscamos, no lo descubriremos. Con lo fácil que es verlo: es esa luz que brilla fuera.
El gran dramaturgo, capaz de convertir en horas veinticuatro una buena idea en un éxito de taquilla, un entremés en un primer plato, necesitó más de un día para entender el nudo del asunto: lo que el cielo quería de él era un corazón abierto a Dios.
Lo que demuestra que el Creador no cierra el paso a ninguno de sus hijos, si bien es preceptivo que, como Lope, quieran seguir el camino. Lo ha dicho el Papa: si no lo deseamos, no lo tendremos. Si no lo esperamos, no llegará. Si no lo buscamos, no lo descubriremos. Con lo fácil que es verlo: es esa luz que brilla fuera.
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