miércoles, 7 de agosto de 2013

Jesús y Sanitas

Jesús no pregunta al leproso si paga las mensualidades a Sanitas ni prohíbe que escuchen el sermón de la montaña los que no sean socios del club de campo. Su mensaje de salvación está dirigido al que trata al dinero de tú y al que no tiene el gusto de conocerlo. Al fin y al cabo las tres cosas que hay en la vida también se cierran en dos, pues por los milagros sabemos que Dios es salud y por la Iglesia que la pobreza ajena es una enfermedad que tiene cura.
Pero la Iglesia, lo acaba de decir el Papa, no es una organización no gubernamental ni Cristo, primer valedor de los niños, el precursor de la Unicef. La fe es la dinamita del bien con el que el católico mueve montañas cuando recorre el mundo. Un misionero no es un voluntario por la misma razón que el pasaje de la zarza ardiente no tiene relación con el anuncio de las catalíticas que calientan, pero no queman.

martes, 6 de agosto de 2013

La Iglesia y el luto

El laicismo equipara a la Iglesia católica con Bernarda Alba, lo que confiere a Jesucristo el papel de Pepe, El Romano. La Iglesia como imagen del luto, de la  toca y de las ventanas cercadas por postigos carceleros que impiden la entrada de la luz progresista a España. Una España en la que las mujeres se ahorcan, no por amor ni por despecho, sino porque les riñe la mamá grande.
Las muchachas de Serrat, que son las de Lorca pero con jersey de punto, ya no esperan ocultas tras los visillos a ese hombre joven, de lo que deduce el progresismo que la igualdad no ha entrado en los conventos, pues las monjas siguen sin poder dar misa. La progresía estaría encantada con  la presencia de hermanas contestatarias. Es el problema de equiparar el voto de silencio al voto en blanco.

lunes, 5 de agosto de 2013

El recambio de Rouco

El laicismo mediático español exige al Papa que ponga en su sitio, esto es, en la reserva, a Rouco Valera, lo que viene a ser como si yo, que soy de letras, exigiera la retirada del sistema métrico decimal en lugar de los tiempos verbales, con hubiera o hubiese en el papel de equis al cuadrado.
Para el laicismo, Francisco debe de acometer de inmediato el recambio en la Conferencia Episcopal Española si no quiere que los que no creen en Dios crean que no tiene arrestos. De modo que advierte de que su mensaje de liberación quedará en palabrería encadenada si no sustituye al presidente de los curas castellano parlantes por otro prelado. Siempre que no sea Cañizares, que, según la progresía, es de la misma cuerda. Ella prefiere ahorcar a la Iglesia con otra. Tal vez proponga a Su Santidad que nombre nuncio a Cebrián.

domingo, 4 de agosto de 2013

Acólitos de la nada

Un artículo establece siete tipos de no creyentes que se cierran en uno, pues la autora concluye con la moraleja de que cada cual se busque una deidad a su medida, lo que otorga a la corazonada rango de revelación y al ombligo categoría de portal de Belén. Otro estudio reciente reduce a seis las categorías del ateísmo y divide a los acólitos de la nada entre los que interpretan el vacío intelectualmente y los que buscan pelea con los que se dan la paz.
El ateísmo, la falta táctica que utiliza la progresía para anular el juego de equipo del catolicismo, se revela así como un contrasentido. Viene a ser como si a alguien al que no le gustara el fútbol pretendiera borrar del mapa la liga de campeones. Y para conseguirlo, en vez de argumentar desde el sofá, atacara por banda izquierda a los que gustan del juego triangular y por banda derecha a los adeptos al saque de esquina. Que Dios existe lo demuestra la existencia de los descreídos. Cuando soplan a la zarza ardiente, en vez de apagar la llama, la avivan.

sábado, 3 de agosto de 2013

Previsiones para España

Aconsejo a mis hijos irse a dormir sin ninguna preocupación por el mismo motivo por el que no veo las noticias por la noche: para evitar pesadillas alcistas. Por las mañanas, sin embargo, no hay autocensura informativa, así que acabo de enterarme de que el FMI y el Gobierno no coinciden en sus previsiones económicas para España. Lógico: por las que yo mismo hago sé que las previsiones nunca se cumplen porque están más relacionadas con el cuento de la lechera que con la cuota láctea.
La ilusión es el trampantojo de la realidad. Vivir de ella es vivir del aire, del optimismo, que es la bombona de oxígeno que ofrece respiración asistida a una sociedad que sueña con ser de nuevo la más rica del cementerio.
Los ricos consideran que gastar mucho, por lo que tiene de vivir deprisa, es hacer un corte de mangas a la muerte, pero a la muerte se le hace más daño, lo sabía Fray Luis, si se vive despacio. Al fin y al cabo, cuando Jesús pidió a los apóstoles que no se preocuparan por el mañana porque hasta los pelos de la cabeza los tenían contados anticipó que en cien años, todos calvos.

viernes, 2 de agosto de 2013

La propuesta de Dilma

Por Brasil sabemos que los ricos también lloran, de modo que la propuesta de su presidenta, Dilma Rousseff, al Papa de liderar la liga contra la pobreza no pretende erradicar la pena sino el hambre. Rousseff sabe que tres comidas diarias no dan la felicidad, pero un hombre saciado es un hombre agradecido: un hombre, un pan, un hombre, un voto. En otras palabras, la presidenta le pide a Francisco que bendiga su programa de gobierno.
La parábola del buen samaritano sintetiza el discurso social de la Iglesia desde siempre. Entonces ¿por qué Dilma no propuso a Benedicto XVI, que era un Papa humilde, lo que propone a Francisco?  Porque la estrategia política, es decir el oportunismo, marca su plan de acción, que consiste en aprovechar para beneficio propio el tirón de Francisco entre los descamisados.
El Papa, por supuesto, no ha caído en la trampa. Si Dilma le hubiera pedido rezar juntos, todavía estarían arrodillados en Copacabana. Pero la presidenta no quiere trasladar el mensaje evangélico al día a día, sino utilizar sólo los pasajes que le convienen. La petición al Papa es un modo de decirle a Francisco quédese usted con los milagros y vayamos al grano, que es lo que tenemos que repartir, pues en el mundo la mies es poca y los obreros, muchos. Dilma, está claro, no sabe lo que es el maná.

jueves, 1 de agosto de 2013

Los jóvenes y el Papa

Los tunos son jóvenes, pero ¿cabe clavelitos en el repertorio de Fito y Fitipaldis?: probablemente, no. El Papa es viejo, pero ¿cabe su senectud en un congreso de las Juventudes Socialistas o de Nuevas Generaciones? Probablemente, sí. La aclamación de tres millones de mozos en Brasil a este anciano de 78 años evidencia que con Dios de por medio no hace falta para llegarles hondo estar hecho un chaval.
Los jóvenes no admiran al Papa porque vista como ellos, hable como ellos o sienta como ellos, como haría un cuarentón, sino justamente por lo contrario. Francisco, con su hábito de Pontífice de toda la vida, les plantea un nuevo lenguaje, un nuevo corazón. En el Papa los jóvenes no buscan alguien que les entienda, sino alguien que les proponga.