sábado, 11 de julio de 2015

El regalo de Evo

En la próxima visita ad limina  que haga a La Paz tengo intención de regalar a Evo Morales las memorias de Pizarro, conquistador de Bolivia, en lugar de las de Fray Bartolomé de las Casas, defensor de los indígenas, para hacerle ver su falta de tacto con el Papa, a quien ha obsequiado con un crucifijo bolchevique, en cuyo letrero, por lógica, en lugar de INRI debe de poner Paracuellos.
La izquierda cree que no se ha hecho nada malo en su nombre, pero 100 millones de asesinados tienen otra opinión, siquiera sea a título póstumo. El hecho de que entre las víctimas abunden los católicos explica la cara de tango que se le quedó a Francisco cuando Morales le entregó el obsequio. Como quiera que es difícil quedar peor con un invitado parece claro que el presidente boliviano comparte asesor de protocolo con Nicolás Maduro, por lo que no es descabellado avanzar que el próximo regalo que hará al sumo pontífice será una Biblia traducida al quechua por la organización Europa Laica.
En su defensa, Morales podría argüir que el crucifijo no es un homenaje a Moscú, sino un símbolo de la nueva evangelización: dado que Jesús, además de Hijo de Dios, era carpintero, el martillo aludiría al ora et labora. En cuanto a la hoz, reflejaría la necesidad de enviar obreros a la mies. Evo podría argüirlo, pero no lo hará porque, en realidad, lo que quería aclarar al Papa con su regalo es que Jesucristo es de izquierdas.
Ni que decir tiene que si la izquierda considera que Jesucristo es de izquierdas es porque está convencida de que fue un precursor del Che, que, en lugar de armas, puso en jaque a los poderosos con parábolas,  lo que convertiría al Sermón de la Montaña en el modelo pacífico de Sierra Maestra. La izquierda obvia que el crucifijo de Evo está más vinculado a la matanza de Katyn que a la resurrección de Lázaro.  Y omite que no está relacionado con el cielo porque, para gran parte de la izquierda, Jesús fue un buen hombre, pero no la segunda persona del Verbo.  En eso se equivoca. Y también en definirlo como proletario: si Jesús no hubiera sido quien es, habría heredado el pequeño negocio familiar y, en consecuencia, en lugar de afiliarse a UGT se habría hecho autónomo.

sábado, 18 de abril de 2015

Resignación y fatalismo

La resignación cristiana no es la variante suave del fatalismo. La diferencia entre ambos es similar a la existente entre el Atlético de Simeone y el Pupas de toda la vida. Hasta la llegada del porteño los aficionados colchoneros sabíamos que jugar el partido de vuelta con cinco goles de renta no nos garantizaba el pase a cuartos. Hoy nos resignamos a quedar terceros en liga, pero no tememos que Oblak se coma el punterazo desde la medular de un jugador del Bayer.  El fallo de Reina nos hizo fuertes.
Los católicos, como los atléticos, hemos convertido la resignación en el jugador número doce, de modo que cuando el contrario entra con todo, en vez de llegar a las manos, aprovechamos que el colegiado detiene el juego para hidratarnos. Pero, ¿qué pasa cuando no hay colegiado? Pues pasa, por ejemplo, que el contrario aprovecha la superioridad numérica para lanzar al mar a una docena de inmigrantes cristianos que viajaban hasta Europa desde África a bordo de una patera. Y ninguno era David Meca.
Y como la resignación no es la variante suave del fatalismo, habrá que frenar con firmeza a quienes practican el exterminio cristiano. Más que nada para preservar la civilización. Occidente cree que Lepanto queda lejos, pero lo cierto es que Oriente Próximo queda cerca. Lepanto no lo ganó la marina, sino la fe. Sin fe, ¿qué le queda al europeo? ¿la tolerancia? ¿la libertad? Pues sí, les quedan ambas, que son una consecuencia del humanismo. De lo que se deduce que, en cierto modo, aunque reniegue de ella, al europeo siempre queda la fe.
Por eso ganará esta guerra. Y también porque el odio no cotiza en bolsa. Lo paradójico del supuesto conflicto de religiones es que la van a ganar los que no atacan. Por una razón: el cocodrilo presume de boca, pero no disfruta de los atardeceres. El fanatismo religioso cursa a la larga en contra del fanático porque,  por lo general,  el hombre, español o magrebí, tiende a tumbarse en el sofá, esto es, a vivir tranquilo. Por lo general, el hombre, español o magrebí, llega a casa cansado y aprovecha el fin de semana para levantarse tarde en vez de madrugar para preparar degollinas. El fanático está en desventaja porque no lucha sólo contra el catolicismo, sino también contra esa plácida tendencia del hombre a dormir en posición fetal.

sábado, 11 de abril de 2015

La cebra y Luther King

El motivo por el que el caldo de cocido no puede competir con la vichyssoise en la cocina internacional es educativo: nos han hecho creer que el hueso de jamón no tiene la elegancia de la nata. Por el mismo motivo, la noticia de 150 cristianos negros asesinados en Kenia no puede competir informativamente con el crimen de un negro a manos de un policía blanco en Estados Unidos. Esto sucede porque el periodista occidental considera que el hombre subsahariano forma parte del atrezo de National Geographic, en tanto que el afroamericano es una consecuencia de Lincoln. En otras palabras, cada vez que un negro americano muere por la espalda, muere Luther King, mientras que cuando matan a un cristiano en África muere una cebra.
Para el periodismo occidental, un universitario cristiano keniata es una cebra con estudios devorada por un leopardo radical, por lo que sitúa el conflicto en la lucha por la supervivencia, es decir, en la guerra de religiones, ese embuste que pretende hacer ver a la sociedad neutral que en los conventos la madre superiora ha sido sustituida por la monja alférez. De lo que la sociedad neutral puede deducir que las monjas venden yemas de Santa Clara para financiar a la Orden de Malta. Las redadas, empero, no se llevan a cabo en los obradores, sino en domicilios catalanes de simpatizantes del Estado Islámico, como los que pretendían llevar a cabo un secuestro para degollar a la víctima en falso directo ante las cámaras. Me da a mí que si no han culminado el plan es porque, al no encontrar monos naranja en España, aguardaban la próxima colección otoño/invierno de Ágata Ruiz de la Prada.

miércoles, 8 de abril de 2015

El kalashnikov y el crucifijo

No sabía yo que Sor Citroën, tras atravesar el dos caballos en la M-50, había pasado a cuchillo a los pasajeros del autobús Madrid-Alcorcón que no se sabían santiguar. Lo digo porque el conspicuo diputado socialista Diego López Garrido ha enmarcado la matanza de estudiantes cristianos en Kenia a manos de yihadistas en el epígrafe guerra de religiones. Hay que aclarar que si este progresista de libro equipara el kalashnikov con el crucifijo no es para redimir al fúsil, sino para denigrar al madero.
Es decir, cuando mezcla la persecución con el conflicto lo que intenta es resaltar que él también es víctima, pero lo que logra es aclarar que la ideología le impide ver la diferencia entre muerte y resurrección. Es posible que considere que, como eslogan, Dios es amor está por debajo de Yo con Susana, pero lo cierto es que el cristianismo se expande desde la paz. De ahí  que vincular la masacre universitaria a la guerra de religiones sea como enmarcar en la guerra del petróleo el atraco a una gasolinera.

lunes, 30 de marzo de 2015

Izquierda y literatura

Si Teresa de Ávila no fuera santa, el progresismo la habría elevado ya, por lo bien que escribe, a los altares literarios en los que honra a sus mártires. Mártires que no se pueden nombrar en vano, como acredita la intervención de un asistente a la reciente presentación de mi libro Soy católico ¿algún problema?, quien reprochó a la organización, un ayuntamiento, que para el acto hubiera utilizado el aula Antonio Machado. Como si La Saeta la hubiera escrito Pemán.
Los campos del Edén no son incompatibles con los de Castilla, así que cuestionar la presentación del libro en tal espacio viene a ser como criticar que los bordadores del manto de la Virgen de los Dolores expongan el género en el aula Mariana Pineda. Quien lo critique está en su derecho, faltaría más, pero imagino que nadie habría puesto pegas si en lugar de para respaldar a Dios hubiera utilizado el aula para dar una conferencia sobre la contribución de Stalin al pleno empleo por su fomento de los campos de trabajo.
Y ya que hablamos del Gulag, hablemos de la izquierda. Del modo en que se apropia de la literatura. Y no lo digo por el museo sufragado por la Diputación en Jaén para honrar al poeta de Orihuela, iniciativa que merece ovación de gala. Lo digo porque la izquierda, cuando come cebolla caramelizada, está convencida de que homenajea a Miguel Hernández. Por lo mismo, el hombre de izquierdas confunde su tos seca con un principio de tuberculosis y, como atisba a Machado en cada limonero, cree que Coillure es la capital de Francia.
Miguel Hernández era de izquierdas, pero ¿es la izquierda de izquierdas? Pues, según: mi padre, sí, pero los que dirigen el PSOE andaluz no tanto, salvo que las buenas nóminas sean de izquierdas. Es posible, con todo, que los dirigentes consideren que ellos lo son porque aún les emociona Paco Ibáñez y porque, cuando sopla el poniente, creen que les despeinan los vientos del pueblo. En cierto modo, es coherente que relacionen la ideología con el endecasílabo dada la gran carga poética del PER. Siempre ha habido lirismo en las cadenas.

lunes, 23 de marzo de 2015

Exilio interior

Aunque los pueblos tengan los gobiernos que se merecen no tengo claro que me merezca el gobierno socialista que el pueblo andaluz ha decidido que se merece desde siempre y para siempre. Tan para siempre que entre los desencantados con el régimen cobra cuerpo la certeza de que si un día Ferraz pone a un mulo de cabeza de cartel no variará la intención de voto. Lo que tiene su lógica si se considera que para un pueblo de izquierdas el mulo es una prolongación del niño yuntero. Más difícil, creo, es que el pueblo apoyara también al PSOE si pusiera de candidato a un psicópata, aunque éste fuera John el Rojo.
Susana Díaz no es, claro está, ni un mulo ni un psicópata, sino la síntesis perfecta de una región que prefiere el bostezo a la siesta porque la siesta es una consecuencia del trabajo y el bostezo la seña de identidad del andaluz que cuando abre la boca no es para protestar por el paro. O sí, pero contra quien no debe, pues el andaluz, si se come las eses, responsabiliza al latín y si no encuentra empleo en Dos Hermanas achaca su situación a Rajoy. Lo que explica el respaldo masivo  en las urnas a la pésima gestión de la administración autonómica, que, en función a este modo de entender la política, será mayor cuanto peor lo haga el PSOE.  De lo que se deduce que, al lado del que ahora preside Díaz, el del PRI, que duró siete décadas, fue un gobierno de transición.
Andalucía, que iba para California, no pasará pues de Méjico. Se veía venir. Y es una pena porque yo ya no estoy para rancheras. De modo que a partir de ahora salgo al exilio interior. Lo bueno del exilio interior es que te blinda como combatiente y lo malo es que nadie te homenajea. Vaya una cosa por la otra. Además, esto durará hasta que me salga algo fuera. Donde sea. Si es cerca, mejor, porque ni tengo dinero para viajar a Puerto Rico ni mi mujer se llama Zenobia.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Saza y Público

Con López Vázquez, que ha hecho drama, no siempre se te saltan las lágrimas, pero si en la película sale Saza está claro que te ríes. No te lo imaginas de actor de reparto en una de Kubrick. Pues con igual predisposición a la previsibilidad se debe de acceder a los comentarios de los internautas del periódico Público. Con la certeza de que, sea cual sea la mala noticia, la matanza de turistas en Túnez, por ejemplo, la responsabilidad subliminal es de la Quinta avenida.
El atentado yihadista confirma que para un sectario con sobrepeso la responsable de que la camisa le quede estrecha será siempre la flor del algodón.Y Occidente de todo lo que pase en el tercer mundo. En la maraña de opiniones sobre la masacre se han intercalado criterios sensatos, pero una parte de lectores aludía a la OTAN, a Estados Unidos y a Israel como causantes de la causa que ha causado la matanza. Lo que está tan cogido por los pelos que viene a ser como si se responsabilizara a Arias Navarro de que se llore en los entierros.

martes, 17 de marzo de 2015

De palurdos y contumaces

La candidata de Podemos a la presidencia de la Junta se suma a la propuesta de PSOE e IU que plantea sustituir en el catastro la titularidad por la ideología para desahuciar al clero de la Catedral de Córdoba. Como quiera que el Cabildo es el propietario del templo desde hace ocho siglos, cualquier persona sensata se preguntará a qué viene el despropósito. Pues viene a que en Andalucía la izquierda cree que el estatuto de autonomía es anterior al breviario. Y convéncela de lo contrario.
Los que llevamos la contraria porque llevamos la razón sabemos que trae más cuenta debatir con un palurdo que con un contumaz porque la virtud del palurdo, su ignorancia, es el defecto del contumaz. El palurdo ignora que el agua hierve al alcanzar los cien grados, por eso mete el dedo en la olla. El contumaz cree que la ebullición es el estado gaseoso de la revolución, por eso no lo saca. Si el palurdo pide convertir el reclinatorio en cama mueble es porque ignora lo bien que sienta el perdón a las rodillas. Si el contumaz cree que la adaptación laica del milagro de Caná consiste en socializar el Cáliz es porque no le entra en la cabeza que no es aconsejable repartir el vino entre los abstemios.
La izquierda contumaz, empero, sabe que el maestro cantero de la Iglesia es Dios y Jesús la piedra angular que sostiene la Catedral de Córdoba, de modo que seguiría en ella aunque Susana Díaz la convirtiera en sede de la alianza de civilizaciones. Por eso lo que le gustaría a la izquierda contumaz no es quitarle el templo al cabildo, sino los fieles. A la izquierda contumaz le encantaría que las clarisas compraran ovillos para que con punto de arroz tejiera una bandera republicana la madre superiora.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Laicismo cincuentón

El laicismo que se presenta como paradigma de la modernidad es como el cincuentón que cuando habla con jóvenes hace más hincapié en la virilidad que en la próstata. El laicismo es una doctrina acomplejada que otorga a sus viejas consignas rango de pan del día. Lo que explica que un editorial de El País califique de rancio el contenido de la asignatura de religión católica sin cuestionarse la vetustez de sus argumentos. Sólo el que no se mira en el espejo descubre arrugas en el otro.
El País critica que la elección del profesorado de esta materia competa a la jerarquía eclesiástica. De lo que se deduce que para este periódico es más coherente que un experto en vasos comunicantes hable a los alumnos de las bodas de Caná y que una feminista radical analice desde el desdén la actitud de Marta y María.
La prensa de progreso, que yo sepa, no critica con tanta saña el plan de estudios que  se imparte en Cataluña, de cuya asignatura de historia se deduce, más o menos, que Carlos V, no es que hablara payés en la intimidad, es que dijo Ja sóc aquí en cuanto nació, pero pone en solfa una doctrina que no se deja tergiversar. Si El País se escandaliza de que la asignatura otorgue a Dios los derechos de autor de la vida es porque no entiende que la asignación de la paternidad no contradice a quienes aseguran que el Big Bang fue la oxitocina que aceleró el parto.

lunes, 2 de marzo de 2015

La tableta

Imagino que si Celia Villalobos hubiera utilizado la tableta mientras presidía el debate del estado de la nación para leer la Oda a Salinas, de Fray Luis, en busca de sinalefas, el diapasón de la crítica ciudadana, siempre deferente hacia la intelectualidad, habría sido menor, pero lo de jugar al Frozen en el hemiciclo, si es cierto, no lo entienden ni quienes en su etapa escolar jugaban a las tres en raya durante las clases de geometría.  O a los barcos cuando el penene de historia relacionaba las isobaras con la debacle de la armada invencible.
La vicepresidenta del Congreso asegura que en realidad leía la prensa, no digo que no, pero, sea como sea, lo que importa no es si jugaba de manera convulsa o saltaba de un titular a otro sin apenas tiempo para analizar la noticia, sino que no estaba en lo que tenía que estar. O tal vez sí. Como es mujer, Villalobos lo tiene fácil: puede argüir que está capacitada para hacer dos cosas a la vez, que no son coser y cantar, sino confrontar el discurso de Rajoy con la lectura de los editoriales para captar la diferencia entre la opinión pública y la publicada.
En cualquier caso, la de Villalobos es una polémica hipócrita. Cualquier español que haya asistido a un par de conferencias sabe que el bostezo no es un acto reflejo sino la consecuencia del nivel de la oratoria. Un debate de Estado es una invitación a la somnolencia. Es muy duro aburrirse aunque sea por la buena causa de un buen sueldo. Lo que justifica, en cierto modo, las mil estratagemas que utilizan sus señorías para escapar del tedio, entre las que destaca la de ausentarse del hemiciclo, opción vetada a doña Celia por su condición de presidenta en funciones. De ahí que, ante la imposibilidad de huir, decidiera evadirse.
Ante este tipo de cosas la ciudadanía se indigna, pero eso es porque otorga a sus representantes un rango que no merecen. Existe la creencia de que llegan a ella los más capacitados, pero no siempre es así. En realidad, casi nunca es así. Tomar asiento en el Congreso te convierte, como mucho, en experto en enmiendas a la totalidad, pero no en estadista. Dicho de otro modo, desayunar a diario en el café Gijón no capacita para escribir La colmena.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Opinión política

Un lector se pregunta qué pinta un artículo mío de política en Religión en libertad. Está en su derecho, pero antes de que más gente se lo pregunte aclaro que incluyo en el blog tanto reflexiones sobre el Logos como sobre la materia porque así es como entiendo la ubicuidad de Dios. De manera que considero entre recomendable y muy recomendable intercalar el análisis sobre Podemos en el ámbito del Omnipotente.
¿Acaso los católicos no votamos? ¿No opinamos? Cuando Francisco nos pide buscar la periferia lo que nos propone es adentrarnos en tierra hostil para evangelizar en lugares donde el Credo no esté tan bien visto como en el reclinatorio. En la política, por ejemplo. A veces conviene salir fuera para aclarar que estamos dentro. No toda oveja que deja el aprisco es negra. Algunas gustamos de enfrentarnos al lobo en la lobera.

lunes, 23 de febrero de 2015

Francisco en la barricada

La barricada, esa réplica a escala del muro de Berlín, es el lugar desde el que, según asegura Pablo Iglesias, divisan el mundo el Papa y él. Ya. Y Errejón es el camarlengo de Su Santidad. En realidad, sus puntos de vista sobre el Evangelio, aunque hay cierta semejanza entre el intento de lapidación de la adúltera y el escrache a Rosa Díez, no coinciden en ningún punto. De hecho, el tictac como preludio del fin de los tiempos no tiene nada que ver con la Parusía.
Desconozco si Iglesias, al afirmar que Francisco y él coinciden en la interpretación del Evangelio, sugiere que el sumo pontífice considera que el envío masivo de obreros a la mies es un solapado apoyo al latifundismo. Lo que sé es que la casa de Santa Marta no es el círculo amén de Podemos, salvo que el dirigente de moda equipare Radio Vaticana a La Tuerka y confunda los ejercicios espirituales con el día de reflexión.

sábado, 21 de febrero de 2015

El suspenso de la alcaldesa

No consta que el rector de la Complutense, José Carrillo, haya solicitado la presencia del inspector de seguridad e higiene en la facultad de Ciencias Políticas so pretexto del elevado nivel de contaminación ideológica registrado, pero debería hacerlo antes de que parte del profesorado imponga el sectarismo como materia troncal. Y de que parte del alumnado apruebe en asamblea declarar la guerra de los botones a la facultad de Derecho por facha. Lo que llevaría a que ambas llegaran a las manos en mitad del Gaudeamus igitur, ese carpe diem con estudios.
Un reportaje del programa de Ana Rosa revela que Corea del Norte es el paradigma de la pluralidad política al lado de esta facultad, germen y vivero de Podemos. Lo que explica la crítica de la alcaldesa popular de Redueña, antigua alumna del chico de moda, que asegura que Pablo Iglesias se burlaba de sus zarcillos de nácar. De lo que deduce que le suspendía por su vinculación a Majorica. Omite, sin embargo, que parte de la responsabilidad es suya: a quién se le ocurre ir bien vestida a una facultad donde me da a mí que ducharse baja la nota.

El ñu y los coptos

Hablar hoy a una sociedad con déficit de atención del cristiano copto es como hablarle del ala-pívot del Anataisuna. Todo el mundo, empero, sabe quién es Varufakis. El pulso entre Grecia y la Troika a cuenta del rescate interesa más que la matanza de ortodoxos perpetrada por el Estado Islámico. Lo que no deja de ser una equivocación si se tienen en cuenta las diferencias entre un corralito y una conquista. No hay que olvidar que es en Libia, a un par de olas de Italia, donde sufren los fieles la persecución inherente a la llamada.
Egipto, más sabio, entiende que la matanza es un acto de guerra global, no de terrorismo, por lo que pide apoyo a Occidente para la batalla. Pero Occidente, el ñu, propone estarse quieto. Huelga decir que como Occidente teme más al mosquito anófeles que al paludismo es porque le asusta más posibilidad de un atentado que la evidencia del 11-M.  Por eso permite esas ejecuciones de cristianos grabadas en beta por un realizador que, desde luego, no es Rossellini. La puesta en escena de los encapuchados es pésima. Tanto, que parece que va a aparecer de un momento a otro Chuck Norris. Lástima que no sea así.

martes, 17 de febrero de 2015

Dios en las parábolas

Pirlo es una consecuencia de Miguel Ángel. En un equipo rocoso, de picapedreros, sobresale como lo haría una cola de vaca entre balonazos al área chica. Hay en sus golpes francos, suavemente ascendentes, bellamente descendentes, algo de cúpula de Bernini. Al fin y al cabo, si Dios está entre los pucheros, cómo no iba a estar entre las parábolas.
Su seriedad de lunes, de figura de El Greco, esconde un corazón contento o, al menos, un buen corazón, según se deduce de una entrevista de ABC, que le retrata como un filántropo silencioso, que hace el bien sin la trompetería de esos famosos que, al maridar la caridad con el espectáculo, convierten sus visitas a África en publirreportajes.
Pirlo, no. Pirlo estaría encantado de pasar desapercibido por la liga de campeones, pero el talento se lo impide, así que reparte asistencias como pocos y lee el partido como nadie. También interpreta bien la vida real: abomina la violencia y predica la igualdad. Ejerce, pues, de católico. Y, como tal, califica a Juan Pablo II como el mejor Papa de la historia y admira a Francisco, en lo que se nota su preferencia por pontífices a su imagen y semejanza, más proclives a desbordar por las bandas que a aplicar el catenaccio.

sábado, 14 de febrero de 2015

Ensoñación contra quimera

La gastroenteritis es a las mariposas en el estómago lo que dos planes quinquenales soviéticos a la década prodigiosa. Sin embargo, hay quien prefiere el ardor al enamoramiento y la plaza roja a la estatua de la libertad, como hay quien prefiere la disciplina militar a saltar en los charcos. En el fondo, lo que se libra en el este de Ucrania es un pulso entre los partidarios de una ensoñación, el retorno a la madre Rusia en calidad de hijos pródigos, y los defensores de una quimera, la acogida cariñosa de Europa al que aporrea la puerta con desesperación.
Si el alto el fuego recién firmado ante notario franco-alemán tiene los días contados es porque no se trata de delimitar las lindes de la geografía sino de la historia. En otras palabras, no es posible acotar el halo romántico que el primero de mayo tiene para unos ni la temperatura suave que la primavera de Praga aporta a otros. Eso lo sabe bien Putin, quien, al firmar, actúa como esos carrileros taimados que, tras darle un codazo al rival, se deja caer cuando ve venir al árbitro.
Huelga decir que el árbitro no tiene ganas de meterse en líos. De hecho, Estados Unidos amenaza a Rusia al modo en que mi madre, después de una trastada, me amenazaba a mí con la zapatilla: desde lejos. Todos los hijos saben que la zapatilla es un arma escasamente disuasoria. Otra cosa es la correa del padre, que Obama no está dispuesta a blandir siquiera como potencial amenaza al expansionismo ruso. Tengo para mí que la prudencia de occidente no se apuntala en el miedo al enfrentamiento bélico, sino al perjuicio económico. Occidente entiende que el futuro del mundo se dirime no tanto en el campo de batalla como los mercados internacionales. Occidente cree que el rublo no es más un dólar que tararea el Kasachok.

viernes, 13 de febrero de 2015

Mirada de vaca

Como el andaluz es, junto al extremeño, el único español que pace gratis en el coto del cacique, contempla el horizonte con mirada de vaca. El horizonte del andaluz es el pasto, el subsidio, por eso tiene esa mirada hacia dentro, que no revela introspección, sino conformidad.  Aclaro esto para que los lectores foráneos entiendan el resultado de la encuesta de la Universidad de Granada sobre intención de voto en las autonómicas que otorga un crecimiento al PSOE, a pesar de que este partido, el único que ha gobernado el territorio durante la democracia, ha situado a la región en el último puesto en el escalafón del desarrollo y en el primero en la tabla del desempleo. Para equilibrar, se supone.
El andaluz no ignora que debajo de los adoquines está en la playa ni tampoco que a los riojanos les va mejor, pero, aunque le dé estudios al niño, él prefiere quedarse como está, atado a la renta básica, vinculado al único partido que conoce bien, a un partido que es ya de la familia. No siempre ha sido así, como acredita el censo de Badalona, pero emigrar es hoy disparar al aire sin garantías de cazar una nómina. Así que el andaluz prefiere quedarse en casa, donde gasta sus fuerzas en tareas de bricolaje, en lugar de abrir una fábrica de muebles. De eso se aprovecha el cacique, que le regala la libra de clavos y el formón a cambio de que le deje echar la siesta.

jueves, 12 de febrero de 2015

La arcada de Messi

El mohín de Susana Díaz es como la arcada de Messi. Tanto el mohín como la arcada preludian problemas para el rival. La arcada de Messi es el punto de partida psicosomático de un slalom que acaba en gol, en el palo o en asistencia a Neymar si está libre de marca. El mohín de la presidenta de la Junta de Andalucía tras la purga en la dirección de la FSM ordenada por Pedro Sánchez no vaticina tampoco nada bueno para el secretario general del PSOE, cuyo golpe en la mesa en plena precampaña repercutirá en la cuenta de resultados de la reina del sur.
El silencio que durante un día ha acompañado al mohín de Susana Díaz está hecho del mismo material que una catilinaria. Ha sido un silencio rico en pausas, bien modulado, contundente y visceral.  Un silencio que habla por los codos ¿Y qué dicen los codos de Susana? Dicen que Pedro Sánchez pagará los platos rotos si el 22 de marzo no sale airosa de los comicios. Dicen también que no es nada personal, lo cual es cierto. En los partidos políticos españoles las ejecuciones sumarísimas no se derivan de la inquina, sino del pragmatismo. No es nada nuevo. De hecho, sus pogromos se inspiran en la tradición soviética. Pero Gómez no es Trotsky. Éste es capaz todavía de darle un disgusto al Soviet supremo.

martes, 10 de febrero de 2015

El espontáneo

A Don Juan Carlos, cuando rey, se le notaban las ganas de saltarse el protocolo, ese inhibidor de la espontaneidad, sin la cual Ricky Rubio sería Corbalán en lugar de lo que es: la versión definitiva de Carmelo Cabrera. Si se le notaba es porque no se lo saltaba, de modo que, lo quisiera o no, aplicaba el despotismo ilustrado en el ámbito de la efusividad: todo el afecto para el pueblo, pero lejos del pueblo. Nada que ver con Francisco, quien al vivir de manera continua en la espontaneidad es a ella a la que se salta las pocas veces que sigue el orden del día.
El protocolo, que impide a políticos y prebostes echar una partida o pedir chinchón, no casa bien con un Papa que sin previo aviso se ha dejado caer por un poblado chabolista de inmigrantes de las afueras de Roma, quienes ante la buena sorpresa pusieron cara de cena de Navidad, que es la que se les ha quedado. No es cierto pues que la alegría dure poco en casa del pobre. Sobre todo si al pobre lo abandera un pontífice como Francisco, al que creo capaz de ceder a una embarazada su asiento en la audiencia general de los miércoles. Digo más: raro será que un día de estos, de camino a Castelgandolfo, no monte a un autoestopista en el papamóvil.

lunes, 9 de febrero de 2015

Dios en Rivas Vaciamadrid

El Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid maneja los tiempos administrativos para evitar que un colegio vinculado a la vida eterna recale en el plan general de ordenación urbana. Lo que obliga a más de un centenar de niños a desplazarse cada día a Alcalá de Henares para cursar estudios en un centro católico. Periplo que, en cierto modo, tiene puntos de semejanza con el de los críos andinos que tras pastorear a las llamas recorren dos leguas campo a través para aprender catecismo, si bien aquí es la intransigencia laicista la que oficia de terreno escarpado.
El laicismo ignora que Suker no aprendió a jugar en un centro de alto rendimiento, sino en la calle, que es donde mejor se aprende a gambetear. Es decir, ignora que haya o no colegio, hay Dios, así que  por mucho que el equipo de gobierno de IU demore la aprobación del proyecto no conseguirá evitar la influencia del Credo en los futuros hombres de provecho. Objetivo que tampoco lograrán las autoras de las pintadas de la fachada de la parroquia de Santa Mónica, desde donde parten el autocar, quienes relacionan la obstetricia con el tercer misterio al pedir a los católicos que saquen los rosarios de sus ovarios. Esto demuestra su ignorancia. Ya tarda el colegio oficial de ginecólogos en aclarar al feminismo ultra que salir de cuentas es otra cosa.